El Romanesco

romanesco-ftr

¿Estás preparado para descubrir un nuevo alimento?

El de hoy no es un alimento complejo pero resulta muy interesante, se cultiva en esta época del año y es de la familia de las crucíferas, es el Romanesco. 

Es un vegetal especialmente vistoso, muy bonito y con una textura muy agradable.

¿Cuál es su composición nutricional? El aporte calórico es bajo.  Se considera una buena fuente de fibra, vitaminas y minerales y en concreto su contenido en vitamina C es mayor que el de otras variedades de la coliflor.¡No solo encontramos vitamina C en las naranjas y mandarinas!

También destaca su contenido en provitamina A y en ácido fólico. En cuanto a minerales, el romanesco es un alimento rico en potasio y fósforo.

Como el Brócoli, contiene muchos antioxidantes que estimulan el sistema inmune. No obstante, el romanesco se digiere mejor y es menos flatulento que el resto de coles.

5687

¿Qué beneficios nos aporta?

  • Regulador del colesterol: Una fibra soluble, el pectato de calcio, muy abundante también en las zanahorias, contribuye a controlar y disminuir el nivel de colesterol LDL sanguíneo.
  • Diurético: Consumir romanesco puede también beneficiar a los riñones, debido a su efecto ligeramente diurético y depurativo de toxinas.
  • Anticancerígeno:  En el romanesco abundan los glucosinolatos, unos compuestos que permanecen inactivos hasta que reaccionan con la enzima mirosinasa. Estos se transforman en isotiocianatos, unas moléculas de probada acción anticancerígena que ayudan al organismo a expulsar sustancias contaminantes precursoras de la enfermedad, inhiben la división celular que da lugar a los tumores y estimulan la muerte de las células ya formadas. Para que se produzca esa reacción, la romanesco debe cortarse, trocearse o masticarse.
  • Cardiosaludable: Algunos estudios parece que apuntan a que un elevado consumo de crucíferas suele ir asociado a bajas concentraciones de homocisteína en la sangre, una sustancia que se considera factor de riesgo para los trastornos cardiovasculares.
  • Protectora del cerebro: Como he comentado, su elevada cantidad de antioxidantes explicaría los resultados de un estudio sobre diversos aspectos de la memoria los cuáles parecen indicar que el consumo regular de verduras de la familia de la col podría ayudar en la lucha contra la pérdida de facultades mentales asociada a ciertas enfermedades degenerativas.

¿Como lo podemos consumir?

  1. Crudo: Además de brindar más nutrientes, resulta más digestible, siempre que se mastique bien.
  2. Al vapor: Sería un buen método de cocción ya que conservaríamos gran parte de los nutrientes. Con poco tiempo sería suficiente.
  3. Hervido: No es una mala elección pero se pierden muchos más nutrientes que si lo cocinamos al vapor. Es importante no dejarle mucho tiempo.
  4. Gratinados, en forma de puré o pasteles. Serían una buena opción para los niños o para probar en días especiales.

41124221_p

Ahora es momento de lanzarnos a utilizar este tesoro nutricional.

Te presento una receta que creo que puede ser muy fácil pero a la vez diferente para empezar a experimentar con el Romanesco.

RECETA: Crema de Romanesco y avena con mango y zanahoria.

Ingredientes: 

  • 600g de Romanesco trodeado
  • 100g de copos de Avena
  • 2 cebollas peladas y picadas
  • Medio mango no maduro
  • cúrcuma, canela en polvo, nuez moscada, clavo molido
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Agua, azúcar integral de caña (podría servir de coco) y sal.
  1. Se pelan y rallan la zanahoria y el mango verde, cortando las tiras muy largas.
  2. Se aderezan con cúrcuma y se dejan en reposo.
  3. Las cebollas se rehogan con aceite hasta que se doren. Se añaden cinco vasos de agua, la avena y el Romanesco. (Se reservan dos ramitas para decorar.) Se sala, se cuece media hora y se tritura bien.
  4. Se fríen la zanahoria y el mango reservados. Se retiran y en caliente se condimentan con canela, nuez moscada, clavo y una pizca de azúcar moreno, como si se tratara también de una especia.
  5. Se revuelve y se sirve la crema caliente con el aderezo crujiente y las ramitas de Romanesco cocidas al vapor.

¿No parece difícil verdad?

Y tú ¿Cómo cocinarías el Romanesco?

 

Bibliografía: Revista Cuerpomente. Disponible en: http://www.cuerpomente.com

 

 

 

1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *